Gobierno no debe minimizar el rol del servicio en control del comercio exterior
Los funcionarios del Servicio Nacional de Aduanas, a través de sus dirigentes, han denunciado la intención del Ejecutivo de restar atribuciones a la entidad para ser asignadas a otras instituciones públicas. Ello se desprendería de expresiones del Ministro de Hacienda, Felipe Larraín, en torno a una reestructuración del Servicio.
A juicio de los trabajadores, lo anterior significaría un retroceso para el país, al afectarse la fiscalización del comercio exterior y facilitarse con ello la evasión tributaria y la comisión de delitos en la importación y exportación de mercancías.
Coincido con lo planteado por el gremio aduanero. Me parece fundamental que el Ejecutivo precise dichas declaraciones y rectifique, en caso de efectivamente estar pensando en cambios de esta envergadura. Llamo, en este sentido, a mantener el rol de la entidad, una de las más antiguas del aparato estatal y a respetar la estabilidad de sus funcionarios.
Asimismo, me parecen graves las acusaciones en torno a que se estarían implementando, por la vía de los hechos y mediante la adopción de innovaciones en materia tecnológica, procedimientos de control que significan traspasar a entidades portuarias y de almacenaje las funciones de Aduanas.
No puede aceptarse que bajo el pretexto de simplificar los trámites y facilitar el comercio exterior, lo que en realidad se haga es minimizar el control en las fronteras y puertos y entregar a particulares funciones que son claramente públicas.
Por lo anterior, asistiré este martes a la sesión de la Comisión de Hacienda de la Cámara Alta donde los dirigentes de la Asociación Nacional de Funcionarios de Aduanas, ANFACH, expondrán la situación del servicio ante los parlamentarios.




