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julio 25, 2012

Hay que agilizar procedimiento de quiebra para enfrentar sobre endeudamiento de los hogares

Moción que presenté el 2006 será refundida con proyecto del Gobierno.

Cuando una empresa no puede pagar sus compromisos financieros, la ley le brinda un mecanismo, la quiebra, mediante el cual todos sus acreedores demandan en un sólo procedimiento y se buscan soluciones que, incluso implican, en muchos casos mantener su funcionamiento y reorganizar sus deudas.

Cuando lo mismo ocurre con las personas o los hogares, no hay solución conjunta. Comienzan, entonces, a llegar demandas ejecutivas una por una y con ello una pesadilla de juzgados, embargos y remates.

Advertí esta falencia el 2006 y propuse un proyecto de ley para crear un mecanismo de insolvencia o quiebra para las familias. Insistí muchas veces, sin éxito, para que fuera activado.

El Gobierno actual ingresó a trámite una reformulación de la ley de quiebras que permitiría aplicar a los hogares los procedimientos de este cuerpo legal, brindando así a las familias la posibilidad de enfrentar situaciones de sobre endeudamiento en mejores condiciones.

Según un acuerdo de la sala de la Cámara Alta se refundirá  el proyecto del Ejecutivo, con el que presenté, en tanto se trata de iniciativas muy similares en sus contenidos.

Es imprescindible apurar el despacho de esta nueva normativa. La situación financiera que atraviesan muchos hogares y las eventuales consecuencias que la crisis europea podría traer en el empleo y con ello en la capacidad de pago, hace urgente agilizar estos proyectos.

Tanto el proyecto del Gobierno como el que ingresé hace ya seis años establecen procedimientos concursales de renegociación preventiva y de liquidación de los bienes de las personas.

La importancia de un cambio en la legislación en esta materia es que los hogares dispondrán de un mecanismo para reorganizar sus deudas, buscando un acuerdo con todos sus acreedores a la vez, tendiente a fijar un plan de pagos razonable, sin ser afectados por demandas sucesivas que obligan a innumerables diligencias y costos.

Vale decir, los deudores contarán con un mecanismo para que antes de ser demandados y ante la imposibilidad de pagar sus compromisos, por cesantía, enfermedad o cualquier otra causa, buscar una renegociación colectiva que les evite las demandas múltiples y también las repactaciones individuales abusivas con cada uno de sus acreedores”.

En caso que esta renegociación o acuerdo no prospere y se llegue al remate, también la situación es más favorable para el deudor, pues participan conjuntamente todos sus acreedores, evitando demandas adicionales posteriores y ahorrando el pago de costas procesales. Ahora muchos deudores son embargados, pierden sus bienes y con éstos sólo pagan las costas judiciales, sin disminuir el monto de los créditos impagos.

Desde el año 2006 que he venido planteando que Chile necesita un sistema que permita a los hogares enfrentar estas situaciones en condiciones razonables, como existe en buena parte de las naciones más desarrolladas, afortunadamente esto ha sido escuchado, pero es necesario agilizar su tramitación, con el objeto de poder garantizar su aplicación ante cualquier contingencia que incremente la morosidad.

junio 18, 2012

Es urgente agilizar incorporación de hogares en la ley de quiebras

Banco Central advierte sobre posible incremento de morosidad en caso de agravarse situación de la Eurozona.

Desde el año 2006 he venido impulsando un proyecto de ley sobre insolvencia familiar. Recogí, en esos años, la inquietud de diversos colectivos de usuarios y consumidores. Poco a poco, esta propuesta ha ganado adeptos. Hoy pocos dudan de que es urgente incorporar a los hogares en la ley de quiebras. Más aún, con el objeto de anticipar un eventual impacto de las contingencias europeas en la capacidad de pago de los chilenos.

Los antecedentes del Informe de Estabilidad Financiera del Banco Central, difundido este lunes, que señalan la necesidad de observar con cautela la evolución del endeudamiento a nivel familiar, lo confirma.

El reporte del organismo emisor manifiesta que la deuda de los hogares ha aumentado en línea con el ingreso disponible, generando indicadores agregados estables. Sin embargo, reconoce que, desde mediados del 2011, se ha registrado un aumento en el índice de cartera vencida de consumo bancaria y en la morosidad de las casas comerciales.

Si bien estos incrementos han sido acotados, el IEF estima necesario continuar evaluando el comportamiento de la deuda de los hogares, pues se indica que “creciendo a tasas similares a las actuales, existe la posibilidad de que el endeudamiento y la carga financiera de los hogares aumenten de manera significativa si se materializa el escenario de riesgo descrito en el Informe.”

Debemos anticiparnos a este escenario, agilizando la incorporación en nuestra legislación de un mecanismo sobre insolvencia o quiebra de hogares, que permita a las familias salir de situaciones de sobreendeudamiento, sin requerir repactaciones abusivas ni arriesgar excesivamente su patrimonio.

Desde el año 2006 que he venido planteando que Chile necesita un sistema que permita a los hogares enfrentar estas situaciones en condiciones razonables, como existe en buena parte de las naciones más desarrolladas.

La carencia de un mecanismo institucional que regule la quiebra de los hogares y entregue fórmulas para salir de esta situación es lo que motiva la pesadilla que viven muchos chilenos que ven como sus diversos acreedores le cobran por separado, iniciándose un espiral de embargos y demandas imposibles de enfrentar.

Lo que se requiere, por el contrario, es que la ley permita a los deudores abordar todas sus deudas en conjunto y someterlas a un convenio de pago con plazos, tasas y condiciones razonables, creando las instancias administrativas y judiciales que lo hagan posible.

En el marco de la nueva ley de quiebras que se tramita en el Parlamento, está previsto incorporar a los hogares, pero debe agilizarse su tramitación, con el objeto de poder garantizar su aplicación ante cualquier contingencia que incremente la morosidad de los hogares.

febrero 03, 2012

La bicicleta y las repactaciones abusivas con los días contados.

Desde 2006 vengo insistiendo en la necesidad de contar con un procedimiento que permita a los hogares salir del sobreendeudamiento.

El Gobierno anunció que enviará un proyecto al Parlamento que, entre otras materias, incorporará a las personas naturales en la ley de quiebras. He insistido en esta materia desde hace largos años, a través de una iniciativa legal en trámite destinada a establecer un procedimiento de insolvencia para deudores civiles.

Este tema es una falencia muy importante de la actual legislación, lo que impide a muchos hogares salir en buena forma de situaciones de sobreendeudamiento, siendo conducidos, por el contrario, a repactaciones abusivas que sólo agravan su situación.

Hoy si una persona por enfermedad, desempleo o cualquier razón cae en mora de sus compromisos financieros y comerciales, sólo puede ir donde sus acreedores a aceptar las reprogramaciones que se le, realizan las que implican fuertes multas y tasas de interés excesivas. Esta “bicicleta” resulta muy perjudicial porque el monto de lo adeudado se multiplica exponencialmente complicando la situación.

En caso que ello no ocurra el deudor es, además, demandado, en sucesivos juicios, por cada uno de sus acreedores, lo que resulta engorroso y caro. Al final, el deudor pierde todos sus bienes y sólo alcanza a pagar las costas de alguno de sus juicios.

Desde el 2006 ha venido planteando la necesidad de incorporar un procedimiento de quiebra o insolvencia para las personas naturales, de modo que los deudores puedan, en un único procedimiento enfrentar a todos sus acreedores y proponer, con la ayuda de algún mediador o instancia conciliadora, un plan razonable de pagos que les permita salir de esta situación a un bajo costo y en condiciones adecuadas.

En su minuto se lo propuse al Ministro Lavados y también al actual titular de economía, Pablo Longueira, a poco de asumir el cargo, ocasión en la que tuve buena recepción por parte del Ejecutivo.

El procedimiento anunciado por el Gobierno y que llevará adelante la Superintendencia de Quiebras es sustantivamente similar al propuesto en el proyecto de ley que presenté a tramitación legislativa, debiendo el deudor presentar un plan de pagos y acompañar una relación de su situación financiera.

Resta conocer algunos detalles, pero en general, me parece que esta medida apunta en el sentido correcto y ofrecerá a miles de familias la posibilidad de enfrentar su sobreendeudamiento de un modo más justo, por lo que espero que la iniciativa pueda ser abordada en forma ágil en el Parlamento.